sábado, 6 de febrero de 2016

La ciudad orgullosa: Eurovegas y el Edificio España

Ya lo digo desde la primera línea por si alguien quiere dejar de leer: me parece fantástico que no se haya permitido la demolición del Edificio España. No sé si es cosa de Carmena o de Cifuentes o de las dos a coro, pero yo aplaudo. Yo me pongo en pie y le doy vivas a la comisión esa que lo ha decidido. Porque una ciudad que no se deja sobornar es una ciudad que se respeta a sí misma.

Lo que Wanda se ha comprado es un edificio histórico y representativo de esta ciudad. Un inmueble que según las ordenanzas puedes toquetear y reconfigurar a tu gusto pero que no puedes demoler; tienes que preservar la fachada. Preservar. Y preservar no quiere decir "reconstruir con los mismos materiales, formas y dimensiones" como propone Wanda. Preservar quiere decir preservar. Preservar es lo contrario de derribar el edificio con una promesa de hacer las cosas bien. Preservar no tiene nada que ver con dejar un solar del tamaño de un campo de fútbol en plaza de España si el asunto se tuerce.

Wanda quería que la ciudad le cambiara las normas a cambio de la promesa de crear empleo. No es la primera vez. En el Madrid de lo más negro de la crisis pareció por un rato que la salvación de todos los males era un complejo de megacasinos que se dio en llamar Eurovegas. Tanto empleo iba a crear que el PP de Parla ya estaba recogiendo currículos. El único problema, ya ves, eran las condiciones. El millonario Sheldon Adelson iba a venir a salvarnos pero cambio quería un par de minucias.

Lo primero que quería es que le quitaran de enmedio la ley antitabaco para que todos esos crupieres que iba a contratar murieran de un enfisema a los 50. El gobierno dijo que "no veía mal".  Por supuesto tampoco quería pagar impuestos y la Comunidad de Madrid dijo que sin problema. Y quería el AVE a la puerta. Y que se modificara el Estatuto de los Trabajadores. Y no pagar las cotizaciones sociales. Y cambiar la ley antiblanqueo. Y que dejaran entrar a menores a los casinos. ¡Ah! Y que le regalaran el suelo para construir Eurovegas. Todo lo quería por escrito y con garantía de indemnización si un nuevo parlamento en el futuro daba marcha atrás. Sheldon Adelson quería dejar bien claro que éramos su republicana bananera aunque él no cultivara fruta, pero Bruselas no estaba por la labor y la operación se fue al traste. Gracias al cielo.

Porque una vez que entras en el juego del chantaje es difícil parar y una vez que te han hecho las leyes a medida es imposible no querer más. Por eso la empresa de Adelson ha reconocido haber sobornado funcionarios en China. Por eso Adelson se ha comprado un periódico en Las Vegas para poner a "sus" periodistas a presionar a los jueces que fiscalizaban sus negocios. Nunca se tiene bastante de impunidad y corrupción. Si las cosas hubieran salido "bien" tal vez los funcionarios en nómina fueran madrileños y el ABC propiedad de Adelson hurgaría en la basura de cada juez que le tocara las narices.

No me gustan las leyes a medida. No me seduce la imagen del empresario agitando en la manita muchos empleos para ver salivar al gobierno de turno. Si cambian las reglas que cambien para todos y por una buena razón. 

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