viernes, 26 de febrero de 2016

Así es como Donald Trump puede llegar a la Casa Blanca

La pregunta más repetida... En uno de esos arrebatos de seguridad que tiene uno, el pasado mes de julio escribí aquí mismo un artículo titulado 'Donald Trump no será presidente'. Dios quiera que no me tenga que desdecir, por el bien del mundo. Pero en cualquier caso, algo más de medio año después, hay que reconocer que Donald Trump está mucho más cerca de ser el 45º presidente de Estados Unidos. Peligrosamente cerca. Este es el camino que puede llevarle hasta la Casa Blanca.

Primero, lo fácil. Trump tiene que hacerse con la nominación republicana y la verdad es que va bastante bien. Desde hace meses, los otros candidatos republicanos están en guerra por ser "la alternativa" a Trump. Las consecuencias han sido desastrosas: se han dedicado a atacarse entre ellos permitiendo el ascenso imparable del candidato del tupé. Sin embargo aún hay una oportunidad, una oportunidad que empieza el próximo martes, Supermartes.

El próximo martes se celebran primarias y caucus en 11 estados que reparten 595 delegados, casi la mitad de los necesarios para alcanzar la nominación. Son muchos, pero es difícil lograr grandes diferencias porque la mayoría de los estado los reparten proporcionalmente. Si el establishment se reúne finalmente entorno a Rubio y Ted Cruz acaba de hundirse, el senador puede alargar la batalla con Trump por lo menos hasta mediados de marzo y jugársela en las primarias del día 15. Ese día votan grandes estados en los que el ganador se lleva todos los delegados, sin reparto proporcional.

El 15 hay primaria, por ejemplo, en Florida, el estado natal de Marco Rubio y el que representa en el Senado. Ahora mismo Trump encabeza allí las encuestas pero si Rubio quiere ser presidente, no puede perder de ninguna manera su propio estado. Ese día votan también en otros dos estados grandes y donde el establishment tiene cierta fuerza: Illinois y Ohio. Esos tres estados pueden catapultar a Rubio a la nominación, pero ahora mismo Donald Trump está mejor situado y el senador de Florida tampoco está dando lo mejor de sí mismo.

Lo imposible hace meses parece estar sucediendo. Hoy, un niño bonito del partido como Chris Christie ha decidido ponerse del lado de Trump tras retirar su propia candidatura hace unas semanas. El partido ya se va posicionando alrededor de una cada vez más posible nominación del millonario y tal vez Christie está pensando en acompañarlo como vicepresidente.

Si hacemos caso a las encuestas, Trump lo tiene muy difícil para ganar tanto a Hillary Clinton como a Bernie Sanders en la general. Sin embargo, ¿quién apostaba por él en las primarias hace sólo unos meses? Todo puede ser que Clinton, que es de por sí una candidata bastante flojita, acabe resultando imputada por el asunto de sus emails y le ponga en bandeja la victoria en noviembre. Entonces sí que será para echarse a temblar.

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