viernes, 29 de enero de 2016

Tres días para los caucus de Iowa: así está la cosa

¡Por fin! El lunes arrancan las primarias con los caucus de Iowa, la primera cita electoral de un calendario de nueve meses. El tiempo que va desde que se emite el primer voto de primarias hasta que el próximo 8 de noviembre, los estadounidenses eligen a su presidente en las urnas. Como si esto fuera un programa deportivo: "si acaban de unirse a nosotros, así es como están la cosas".

Los republicanos
El millonario Donald Trump llega Iowa como líder en las encuestas con una ligera ventaja sobre el senador Ted Cruz. Se consideraba que Iowa era el peor estado para Trump porque los caucus republicanos están dominados por conservadores evangélicos, pero ha logrado importantes apoyos en este sector en las últimas semanas. Está por ver el impacto de su última bravuconada, que ha sido "plantar" a FOX News en su debate de esta noche porque dice que la moderadora le tiene manía, pero su verdadero reto no es ese. El desafío para Trump es ver si su alto apoyo en las encuestas se traduce en votos reales en los caucus. Es decir: es más fácil responder a un encuesta telefónica que salir de casa una noche de enero bajo cero para acudir a una larga asamblea política

Normalmente los candidatos poco tradicionales (como Trump) atraen principalmente a votantes no tradicionales, gente que nunca ha acudido al caucus y que puede que esta vez tampoco lo haga. La campaña necesita una exitosa operación logística para asegurarse de que acuden y de que lo hacen a lo largo y ancho de Iowa. Además un caucus no es una primaria: los partidarios de los candidatos menos populares que van cayendo pueden apoyar a otro en la siguiente ronda. Ahí Trump lo tiene complicado porque no es la segunda opción de mucha gente. Son dificultades que pueden superarse, pero hay que trabajar. Es un reto.

Para Cruz es más a vida o muerte. Trump tiene casi garantizada la victoria en el siguiente estado, New Hampshire, y si se hace también con Iowa puede que ya sea demasiado tarde para detenerlo. Los votantes religiosos son su público natural pero los ataques de Trump y de los líderes republicanos que lo detestan casi más a él han hecho mella. En el lado de los moderados, un tercer puesto sería aceptable para Marco Rubio y todo un éxito para Christie o Jeb Bush. Sólo uno de los tres puede permanecer en esta guerra y necesitan todo el impulso posible para llegar fuertes a New Hampshire.

Los demócratas
Aquí Hillary Clinton lleva una leve ventaja en las encuestas pero Bernie Sanders parece ir hacia arriba. Como con Trump, está por ver si el fuerte apoyo de Bernie entre estudiantes y otros grupos que normalmente votan poco se traduce en fuerza real en los caucus. Después del disgusto de hace ocho años, es poco probable que Hillary haya descuidado la preparación como hizo con Obama pero la lucha está muy reñida.

Para tener una oportunidad de derribar a Clinton, Sanders necesita vencer en Iowa y también en New Hampshire, donde va muy por delante. El entusiasmo que genera es mayoritariamente entre los liberales blancos, lo que es perfecto para estos dos estados donde más del 90% de los votantes son blancos, pero si miramos hacia el futuro... el peso de las minorías domina las siguientes citas. Primero la primaria de Carolina del Sur (afroamericanos) y luego los caucus de Nevada (hispanos). Ahí lo va a tener más difícil, así que necesita dar el gran golpe en las dos primeras citas.

La lucha en Iowa estará muy reñida en los dos partidos, pero si Hillary vence su recompensa será mucho mayor que cualquiera de los republicanos o que su rival Sanders. Se supone que sus posibilidades de perder son mínimas y si empieza tropezando en el primer escollo, tal y como pasó en 2008, será difícil que muchos demócratas no se apunten a repetir la historia del candidato imposible que venció a la gran favorita. Otra vez.


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