domingo, 25 de octubre de 2015

Más cerca de una presidencia de Hillary Clinton

Hillary Clinton lleva el mes de su vida. Para empezar, el vicepresidente Joe Biden ha anunciado que no se presentará. Hacía falta mucho valor para arriesgarse contra los Clinton y no se ha atrevido. Lo ha anunciado hombro con hombro con el presidente Obama, reforzando más si cabe la impresión de que era el único que podía disputarle a Hillary la herencia. Joe Biden representaba un verdadero peligro para sus aspiraciones porque es todo  lo que ella no es: espontáneo, cercano, capaz de conectar con los votantes de clase trabajadora... Pero con Biden fuera de juego todo eso ya no importa y las encuestas demuestran que ella es la que más ha ganado con el paso atrás del vicepresidente.

Si a esto le sumamos una actuación bastante sólida en el debate ya sería mucho, pero es que últimamente a Hillary las buenas noticias se le acumulan. Precisamente a cuenta del encuentro, la mitad de los rivales que tenía se han retirado. Jim Webb y Lincoln Chaffee han decidido quitarse de enmedio tras sus muy mejorables actuaciones en el debate de CNN. Ahora Hillary se las ve principalmente con Bernie Sanders y en menor medida con Martin O'Malley, muy por detrás en las encuestas.

Sanders tiene dificultades para atraer a hispanos y afroamericanos, que es mucho decir en las primarias demócratas, además de problemas en sus posiciones pasadas en temas clave como el control de armas y la política migratoria. Es difícil pensar que pueda robarle las primarias a los Clinton pese al atractivo que tiene su agenda económica muy a la izquierda en los dos primeros estados, Iowa y New Hampshire, que son muy mayoritariamente blancos.

¿Acaban aquí las buenas noticias para ella? Aún no. Se podría decir que los dos grandes 'escándalos' de Hillary para esta campaña eran el ataque a la embajada de Benghazi y su uso de correo electrónico personal para asuntos oficiales cuando era secretaria de estado. Pues bien, resulta que los dos temas se están desinflando: la investigación sobre los emails pierde fuelle y el público parece cada vez menos interesado mientras que la comisión de investigación sobre Benghazi que se ha reunido esta semana ha sido una pantomima sin interés, que ha aportado poca novedad y sí mucho intento  de desgastar a Clinton.

Vamos, que ahora mismo mejor no le puede ir.

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