sábado, 15 de agosto de 2015

Tres demócratas que quieren aguarle la fiesta a Hillary

Hay sangre en el agua y cuando hay sangre en el agua, ya se sabe que tardan poco en aparecer los tiburones. Especialmente en las transparentes y peligrosas aguas de las primarias a la presidencia de EEUU.

Hillary Clinton es indiscutiblemente el pez gordo de la pecera, pero la tranquila travesía que esperaba se ha visto perturbada. No nada tan rápido como todos suponían. Las últimas encuestas son más que decepcionantes: un izquierdista bastante desconocido como Bernie Sanders la adelanta en el crucial estado de New Hampshire, el mismo en que venció a Obama y 2008 y al que tanto debe la carrera política de Bill Clinton. 

Es prácticamente imposible que un candidato boquerón como Sanders derrote a todo un tiburón como Hillary, pero las dificultades que le está creando son suficiente como para hacer que otros grandes escualos huelan la sangre en el agua y se planteen al menos presentarse. Estos son los que empiezan a moverse. Todos te sonarán:

Joe Biden: el runrún

A favor: el vicepresidente es uno de esos demócratas "de toda la vida", de raíces trabajadoras y aspecto aristocrático, que encanta a la prensa más que a los votantes. Currículum impecable pero más importante, todo carisma. Es de estos que pone en pie un estadio. Ahora todo el mundo lo adora aún más porque acaba de perder a un hijo, una nueva desgracia que se une al accidente que le arrebató a su esposa e hija cuando acababa de ser elegido senador. Es el único que puede competir con Hillary por reclamar la herencia política de Obama y lo tiene mucho mejor que ella para ilusionar a los fanáticos del presidente, que aún son muchos en las primarias demócratas y que no terminan de fiarse de ella después de la agria batalla de 2008. El dinero no debería ser tampoco un problema, pues son ya muchos años de hacer contactos.

En contra: todo lo que tiene de carisma le falta de autocontrol, su lengua le mete en muchos problemas y eso suele resultar fatal en un candidato. Las primarias premian la disciplina y él ya se ha presentado otras dos veces con resultados lamentables, por algo será. Luego está la edad... tendría 74 años al entrar al cargo y aunque goza de buena salud, está haciendo circular la idea de que podría presentarse con el compromiso de estar sólo cuatro años. Mucha gente de su entorno no está muy contenta con la idea de que se presente porque temen que una distinguidísima carrera acabe en una humillante derrota a manos de Hillary. Pero el problema principal de Biden es la estrategia: ¿qué candidato quiere ser? Lo tiene difícil para situarse a la izquierda de Clinton y a la vez no hay espacio a su derecha. Puede declararse heredero de Obama pero el presidente no se pronunciará entre él y Clinton. No puede ser el "candidato del cambio" respecto a Hillary pero tampoco ser la única opción del continuismo. Muy difícil.

En resumen: podría presentarse y podría dar una buena batalla, ¿lo hará? Difícil saberlo. Por un lado en las próximas elecciones se queda sin trabajo y no parece que sea de los que dejan los focos fácilmente pero por otro, ¿merece la pena el riesgo? Sería un pelea durísima en la que tendría enfrente a muchos amigos. Creo que va a sondear más las aguas a ver si habría dinero suficiente y si puede tener de su lado a los arquitectos de las campañas de Obama. Cuanto más débil se vea a Hillary, más cerca estará de presentarse.

John Kerry: el runrún

A favor: tiene una experiencia comparable a Hillary, en el Senado y como candidato demócrata en 2008, además del mismo trabajo que tenía Hillary como secretario de Estado pero con mejores resultados que ella.  Puede presumir de un recién firmado acuerdo con Irán que, al menos a los demócratas, gusta mucho, igual que la apertura a Cuba. Es un buen campaigner que ya ganó unas primarias.

En contra: precisamente eso, ya ganó unas primarias. Su tiempo ha pasado, se dejó ganar unas elecciones por Bush y Cheney, algo que el establishment demócrata no va a dejarle pasar. Imposible recuperarse de algo así.

En resumen: no me lo creo. Fastidiar a Hillary un rato con rumores, puede, pero presentarse de verdad... si no hace, no está en su sano juicio.

Al Gore: el runrún

A favor: hablando de remembers... el candidato de 2000 siempre será visto por las bases demócratas como aquel al que "le robaron" las elecciones. Las encuestas dicen que las causas ecologistas a las que Gore ha dedicado tanto son más importantes que nunca para los votantes demócratas y cuenta con una gran patrimonio: su nombre es conocido casi por la totalidad de los votantes. El dinero tampoco debería ser problema porque sus relaciones con la América empresarial siempre han sido buenas y después de su marcha puede que aún más.

En contra: Gore lleva "perdedor" escrito en la cara y en 2000 fue un candidato manifiestamente mejorable. Más allá de eso, ¿en qué va a basar su campaña? ¿Va a presumir de los logros de la administración Clinton compitiendo contra Hillary Clinton? Luego están todas esas preguntas que tendría que responder sobre sus negocios después de dejar el gobierno y el hecho de que lleva desconectado de la primera línea 15 años.  No way.

En resumen: esto me suena a un intento gratuito de fastidiar a los Clinton (acabaron muy mal) o a algunos exasesores con ganas de echarse unas risas. Me resulta imposible creerlo y su entorno empieza a desmentirlo.

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