martes, 3 de febrero de 2015

Viaje a las dos Américas

Todavía no he encontrado un mal momento para ir a Estados Unidos, así que allí estuve la semana pasada echándole un ojo a mi otro país. Un país de contrastes.

Empecé el recorrido a las afueras de Washington DC, en eso que los americanos llaman 'suburbs' pero que tienen poco que ver con lo que nosotros llamamos suburbios. Imaginad calles limpias y césped arreglado al milímetro; puertas que nunca se cierran con llave y familias, muchas familias. Muchísimas familias blancas.

Pero en Maryland hasta los ricos son demócratas. En el condado de Montgomery, donde estaba, Obama le sacó a Romney más de 40 puntos de ventaja. En un lugar donde la familia típica gana casi el doble que la familia típica estadounidense, la gente vota abrumadoramente a favor de pagar más impuestos para mantener mejores servicios públicos. Los republicanos no se lo explican.

La siguiente parada era Florida, el 'swing state' por excelencia siempre alternando entre republicanos y demócratas. Fue un placer pasar de la nieve al "invierno" de 26º a pleno sol; sobre todo mientras FOX News, la cadena de noticias más vista del país, salía a la calle a preguntarle a la gente si seguía "creyendo" en el calentamiento global a pesar de las nevadas. El sur de Florida es políticamente particular: cubanos fervientemente anticomunistas que votan republicano y ancianos judíos millonarios que siempre estarán con los demócratas.

Pero más allá de South Beach o de la Little Havana, a casi cuatro horas de carretera sobre los Cayos, está Key West. Un paraíso turístico lleno de cincuentones blancos bebiendo como si fueran los sanfermines, y comportándose también como si fueran los sanfermines. Tal vez sea por el tiempo que Hemingway pasó entre ellos. Y en el mismo estado en el que de cada cuatro habitantes uno es hispano, la gente pasea con camisetas que dicen "¿Por qué demonios tengo que pulsar uno para que me atiendan en inglés?" o que sobre un mapa del país blanco escriben "Estamos completos, jodéos". Como digo, un país de contrastes.


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