viernes, 15 de agosto de 2014

Bronx: pedazo de cielo - Sebastián Vallejo

N. del E.: mi amigo Sebastián Vallejo se siente inexplicablemente irritado por mi defensa de Queens. Reproduzco aquí en su totalidad su guía del Bronx, otra parte esencial del Nueva York olvidado. Sebas tiene el cuajo de no haber incluido el estadio de los Yankees pero por lo demás le hace justicia a su barrio que es también mi segundo barrio. A todas sus recomendaciones, yo me sumo. Encuéntrenle en su twitter @vallejo086 y en su siempre recomendable columna en El Telégrafo.

Me siento ofendido por los escritores de guías turísticas que han creado un imaginario deprimente alrededor del Bronx. Ese“manténgase alejado” que incluye un paseo en bus donde muestran a los turistas blancos donde viven, sobreviven y mueren los negros y los latinos. El bus no hace paradas. Ni en los semáforos. El mismo editor de este blog, entre su politicalcorrectness y humor fácil, recuerda la vulgar construcción semántica del borough que vio nacer a grandes personalidades, entre ellas a JLofrom the block (el block era el Bronx). Y mientras se vanagloria de Queens, reducto de compatriotas, tresmildolaristas, estudiantes y jóvenes profesionales en búsqueda de lo affordably hípster, se olvida de ese pedazo de cielo en Nueva York que lo vio crecer profesionalmente.

Entonces, el precio que paga el Bronx viene de ese ideal hollywoodense de un Nueva York reducido a Manhattan, de un Bronx reducido a eso de donde todo el mundo quiere escapar. Paga el precio de no acomodarse al sistema. Pero los que decidimos darle su oportunidad, pudimos recoger esas sutilezasque se le escaparon al hombre blanco.

El gran Bronx Zoo
Más de 100 hectáreas de pura naturaleza (y merchandize)donadas generosamente por la Universidad de Fordham. Y es que lo que le falta a Manhattan, le sobra al Bronx: espacio. Uno de los mayores del mundo, el zoológico de Bronx tiene exhibiciones para todas las estaciones. En verano, no faltarán los elefantes, las jirafas, los rinocerontes, los leones, y cualquier otro animal de The Lion King que se acuerden. Todos convenientemente fuera de jaulas. Bueno, jaulas al fin en tanto que no pueden salir. Pero las extensiones que les dan hacen el paseo en la monorriel obligatorio para poder apreciarlos en su majestuosidad (uno no entiende lo alta que es una jirafa hasta que está parado al lado de una jirafa). Y si lo suyo es el invierno, pues ver al tigre siberiano o a un leopardo blanco es casi un privilegio. Con un zoológico casi desierto (nadie va al zoológico en invierno) pueden pasarse horas frente a las exhibiciones descubiertas donde la nieve ya se ha asentado y Leo, un leopardo de nieve, se confunde entre la blancura. A esto se le puede sumar un paseo por una selva artificial para gorilas (es una selva artificial, es una selva… ¡artificial!), o la exhibición de aves donde vuelan libres, o la casa de los roedores (“The houseof Mouse” como para disneyficarlo) donde también hay algunos que logran librarse. Mariposario, paseo en camello, hasta un safari con dinosaurios. Si son padres, ya estarán preparando maletas. Y si no se han convencido ya, puede que hasta vean a un loco tratar de acariciar a un tigre siberiano (no le fue bien) o que se escape una cobra egipcia. Cosas que pasan en el zoo. 

El Jardín Botánico de Nueva York
Otras 100 hectáreas donadas por la Universidad de Fordham (me pregunto qué será de esta gran institución académica). Qué decir sobre este lugar. Si no eres alérgico al polen y eres un fan de la arquitectura neoclásica, este es tu sitio. Hay flores. Y flores. Y más flores. Hay arreglos florales. También hay invernaderos. Los cuales están llenos de flores. También hay plantas. Y muchos colores. Y todo huele bien o huele mal. Pero esperas que en cada esquina alguien esté dispuesto a pedirte la mano. Es música Pop con comedia romántica. Y si quieres una velada con final feliz, no está de más pasarse por aquí antes. Vibran los corazones.

La Cabaña de Edgar Allan Poe
En parte de lo que alguna vez fue el feudo de la familiaFordham, un parque poco encantador con mucho de historia. Es que en una de sus esquinas, cercado por una verja metálica que sugiere los niveles de inseguridad del barrio (lo que no será impedimento para un verdadero amante de la literatura), está la Cabaña en la que vivió Edgar Allan Poe.  Modesta y encantadora, ‘Lenore. Fue la cabaña donde escribió el poema “Annabel Lee”. Fue la cabaña donde escribió “La cabaña deLandor”. Y fue la cabaña donde vivió EDGAR ALLAN POE,nevermore.

La Universidad de Fordham
La universidad jesuita por excelencia. Como en cualquier pueblo chico de Iberoamérica, todo a su alrededor lleva el nombreFordhamFordham roadFordham Plaza. Fordham Station. El barrio se llama Fordham. Con una cerca metálica bastante alta y conspicua, si logran sortear a seguridad, se encontraran antes uno de los campus universitarios más hermosos de Norteamérica. Alma Mater de becarios Fulbright y seudoblogeros. Alma Mater del dueño del Banco Santander. Sitio donde se filmó la película “Beautiful Mind”, en invierno es un postal. Manteniendo al ascetismo jesuita, las estructuras tipo monasterio medieval se funden con una naturaleza exquisita. Sino para estudiar, ciertamente poder pasear distendido por la Universidad, solo para ver y tomar unas cuantas fotos para ponerlas de fondo de pantalla, tomar el Metro North hasta su parada vale la pena. Procura llamar antes para que te dejen pasar. Mientras más cerca del lado oscuro del espectro cromático te encuentras, más asegúrate de llamar.

Fordham Road
Si tienes un espíritu más aventurero, Fordham Road es para ti.Para los que vienen de las latitudes ecuatoriales entenderán la frase “Precios de Bahía”. Almacenes tras almacenes con la más surtida variedad de ropa boricua y los estilos más atrevidos de la cultura afroamericana, todo en oferta. Siempre. SIEMPRE. Celular barato de dudosa procedencia: check. Play Station 5semi nuevo: check. Zapatos Nyke MJ 2300: check. Coco helado:check. No habrá Black Friday que le pueda con los precios quevas a encontrar ahí. A diferencia de la Universidad de Fordham, la relación con el espectro cromático es inversamente proporcional: mientras más te inclinas hacia el lado oscuro, menor será el precio.

La verdadera Little Italy
Pregunta dónde queda Little Italy y en Manhattan no habrá transeúnte que no responda: en Manhattan. Pero el Little Italyoriginal, Arthur Ave., allá donde se filmó parte del El Padrino, queda en el Bronx. Así es, una calle que en los festivales de otoño se prende con todo lo que la cultura italiana en Nueva York te puede ofrecer: pasta, pan, embutidos, gelato, aceite de oliva (¡Oh! La blasfemia). Pintoresca y segura mientras todavía haya luz, Little Italy, este secreto neoyorquino superará con creces cualquier calle adornada para turistas en Manhattan. Por la noche, frecuentar uno de los tantos bares estudiantiles (de precios más que cómodos) que quedan en la zona te garantiza buena vibra y persecución policial simultánea en las pantallas de televisión como en las afueras del establecimiento. La verdadera experiencia surround.

Riverdale
Una joya en el oeste del Bronx, al oeste de Broadway y al oeste de la línea 1, Riverdale se extiende, con sus sinagogas, sus templos ortodoxos, sus Colleges para niños bien (pijos), y sus restaurantes de comida china. Con tiendas de comida orgánica accesibles, licorerías accesibles, restaurantes accesibles y de porciones abundantes, si lo que quieres es alejarte del mundanal ruido, aquí es donde. Con Van Cortland, el parque más grande de la ciudad de Nueva York (toma eso Central Park), puedes disfrutar de nature walks entre bosques, campos de golf y establos. Para los entusiastas de la bicicleta, una vez al año se organiza el Tour de Bronx. O si simplemente quieres saber cómo viven las familias con hijos, algo más cercano al estilo de vida americano vanagloriado por las películas, este es tu barrio. Seguro y amigable, la hora y media que te tomará llegar a la penúltima estación de la línea 1, valdrá la pena, sobre todo cuando, de regreso al hotel, te des cuenta que, a pesar de tu borrachera, nadie intentará asaltarte. Eso es Riverdale.

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