viernes, 23 de agosto de 2013

Gordolandia, USA

Esto es una ensalada en Estados Unidos: tres filetes de pollo, medio kilo de aguacate, un vaso de salsa... La pura demostración de que aquí cualquier intento de comer algo ligero ha de ser llevado con mucho cautela. Cuando menos te lo esperas una inocente magdalena de desayuno resulta que pesa medio kilo y está rellena de cuatro chocolates y si intentas burlar a la hamburguesa pidiéndote una sopa, no te extrañe que ésta lleve panceta y esté cubierta de queso gratinado. ¿Una pechuga de pollo? Prepárate para que sean tres, no quepan en el plato y lleven además patatas fritas y judías en salsa. En fin, que menos mal que uno es enemigo natural de las dietas porque en este país de gordos, muchos gordos no paran de sufrir.

Porque Nueva York es una isla de delgadez en Gordolandia pero claro, ¡a qué precio! Gimnasios veinticuatro horas en los que después de trabajar hasta medianoche, un buen número de personas se machacan de una a tres de la mañana para quemar unas alitas de pollo.Quedadas en grupo para correr por Central Park desde las 6 de la mañana antes de ir a la oficina. En resumen: la misma capacidad que muestran los estadounidenses para poner raciones cada vez más abundantes y menús más contundentes, la tienen en encontrar productos 'light' para prácticamente todo y para inventar una dieta más absurdo que el anterior. La relación de este país con la comida es pura esquizofrenia.

Hay que decir que tampoco se lo ponen fácil, más allá de los tamaños. Aquí la comida está por todas partes, siempre accesible y suculenta, y eso por no hablar de los precios. Por lo que te cuestan cuatro manzanas en un puesto callejero puedes comerte una hamburguesa completa con patatas y refresco. Y así, claro, es difícil competir.

4 comentarios:

  1. Cómo mola tu blog... y cuánto me alegro de que estés disfrutando, Carlitos.
    Un abrazo!

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  2. Me parece a mí que lo que estoy quemando en el gimnasio lo voy a recuperar allí en tres días...

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  3. :) Bienvenido! Ahí están más delgados porque pueden caminar por las calles y usar el transporte público! En otros estados y ciudades donde esto no existe la talla habitual puede ser ... XL :)) Lo cual tiene su parte buena y mala. Buena porque no tienes problema para comprar ropa si eres talla S, y mala porque no tienes punto de referencia para compararte! :) Un abrazo desde Arkansaw (como dicen aquí)/

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  4. Como me gustaría comentar contigo lo que he visto en la Ruta 66... la América rural merece mucho la pena ser descubierta.

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